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¿Hace tiempo que no vives algo nuevo? ¿Te sientes algo atrapado en la rutina? ¿Te gustaría ampliar tu zona de confort y lanzarte a nuevas experiencias? Desde que dejé atrás las dudas y los miedos y decidí dar el paso hacia lo desconocido, me encontré con un nuevo mundo para mi. Viajar, literalmente, cambió mi vida. Me enseñó más de la vida que cualquier escuela, me mostró más de mi y me ayudó a “salir de la pecera”.

Es que después de un viaje intenso, no vuelves a ser el mismo.
Foto en Cinque Terre, Italia. (Viaje en grupo Europa Alternativa)

Tu mente se expande y tus intereses y forma de ver las cosas también se modifican, o más bien, se vuelven más flexibles. Intenté resumir las razones por las que desde mi experiencia como viajera y emprendedora creo que esto ocurre, así que aquí te cuento…

7 motivos, por los que viajar puede significar un antes y un después en tu vida:
1. Te ayuda a conectarte más contigo mismo

Te encuentras en un escenario diferente al que acostumbras. A veces pasas incómodo, no tienes tu cama, tu baño, ni tu comida de siempre. No tienes a tu familia cerca, ni a tus amigos. No puedes hablar en el mismo idioma de siempre, no conoces las calles, no conoces nada. Y eso, es lo interesante y lo que te va a ser conocer más de ti mismo. Porque tu personalidad busca adaptarse a estas nuevas situaciones, y así comienzas a descubrir tus miedos, a abrirte a otras personas, a romper tus límites, a trabajar tu tolerancia y tu entendimiento hacia otras culturas.
Te descubres entre el mundo, tus virtudes, tus defectos, y hasta talentos que antes no conocías que tenías.En la rutina a veces pasamos tanto en “piloto automático” que no tenemos tiempo de pensar en cómo nos sentimos interiormente y en conectarnos más con nosotros.

Foto en Laguna colorada, Bolivia (viaje en grupo Aventura 3 Países)

2. Te cruzas con gente que puede abrir nuevos caminos en tu vida.

Cuando nos fuimos a filmar “The real me” (si no lo vieron lo pueden ver aquí), realmente confirmé que viajando las personas que aparecen en la ruta aparecen por algo. Cada viajero que conocimos y que terminó formando parte del documental, fue una experiencia inolvidable. Cuando necesitamos ayuda siempre apareció alguien, y esos amigos que uno se hace durante los viajes siempre van a quedar en esas vivencias únicas que compartimos.
Si nunca has viajado en grupo, te aseguro que la experiencia es muy enriquecedora en cuanto a los vínculos que se forman. La mayoría vienen solos, sin conocerse, y eso hace que los grupos sean aún más unidos. Es como un grupo de perfectos extraños que terminan siendo una gran “familia”, conviviendo varios días.
Conozco varias historias de parejas que se conocieron en un viaje, así como amigos que siguen en contacto hasta el día de hoy. Te invito a ver este otro documental que hicimos sobre lo que es compartir el viaje con desconocidos.

Foto en Desierto de Atacama, Chile (Viaje en grupo Aventura 3 Países)

3- Entiendes lo pequeño que es el lugar que ocupas en el mundo y te vuelves más compasivo

Comienzas a volverte más conocedor de otras culturas y del mundo que te rodea, viendo las cosas en persona y no solo como te las cuentan. Conocer cómo viven, qué comen, en qué creen otras personas en otra parte del planeta, sin duda que te hace entender la dimensión de lo grande que es el mundo, y lo pequeños que somos nosotros en él, el pequeño lugar que ocupamos. Cuando sientes esa inmensidad, algo cambia. Nos volvemos más compasivos y más curiosos de lo que nos rodea. Nos sentimos más unidos a las personas y nos damos cuenta de que en definitiva todos somos lo mismo, solo que con diferentes culturas.

Salar de Uyuni, Bolivia (Viaje Aventura 3 Países)

4- Te ayuda a valorar más lo que tienes, y a ser consciente de la abundancia que te rodea

Pienso que a veces no somos conscientes de que esa ducha tan rutinaria para nosotros que nos dimos en la mañana, para otra persona en otra parte del mundo, puede ser un milagro. No somos conscientes de que ese plato que nos quejamos porque tenía mucha sal, o porque estaba frío, para otra persona en otra parte del mundo también puede ser un milagro. O del abrigo que tenemos colgado sin usar, o del televisor, o de simplemente nuestro techo o nuestra cama. O yendo a algo más simple: de tener salud, de que nuestra familia tenga salud. No digo que ser conscientes todo el tiempo y de todo lo que tenemos sea fácil, porque estamos acostumbrados a ver lo que falta y vivimos en una sociedad orientada al deseo de tener más. Como si nunca fuera suficiente. Pero por lo menos a mi, viajar, me chocó con realidades distintas, y hasta más difíciles que la que yo acostumbraba, en lugares remotos, que me hicieron sentir privilegiada. Por tener siempre una ducha, comida, un techo. Cosas que en otros lugares son escasos o nulos. Estamos rodeados de abundancia y no nos damos cuenta. Recuerdo cuando fui a Cusco por primera vez y una artesana cusqueña me contó su dura historia, o cuando me crucé con personas muy mal de salud, o personas viviendo en condiciones insalubres, o niños que vivían entre la basura y con muy poca agua.
Cuando vemos de frente cómo viven en otros lugares es que caemos en conciencia. Y eso para mi, es de las mejores enseñanzas que me ha dado viajar. Valoremos lo que tenemos.

Salar de Uyuni, Bolivia (Viaje Aventura 3 Países)

5- Te lleva a pensar desde otra perspectiva y a ver con otros ojos

No es novedad que al viajar vemos las cosas desde otra perspectiva, pero sí que esto nos deja una nueva forma de ver las cosas. Una vez que te pones desde otro lugar, todo lo puedes ver diferente. El desestructurar la mirada nos hace crecer en varios aspectos, y todo va en cuánto nos flexibilicemos y aprendamos a ver siempre todo desde otro ámbito.
Los problemas o preocupaciones que en tu ciudad los veías de una forma tal vez más grave, desde otro país se ven muy distintos. Nos da esa mayor perspectiva hacia las cosas, no solo por la distancia sino por las experiencias que vivimos. Por la realidad que percibimos. Nuestros “problemas” y miedos allá en nuestra casa, puede que se vuelvan mucho menos trascendentes al haber chocado con otras realidades. Y esos prejuicios o preconceptos comienzan a desvanecerse a medida que nos soltamos y dejamos llevar por la ruta.

Parque Tayrona, Colombia. (Aventura Colombia al Máximo)

6- Te ayuda a simplificarte y a tener menos cosas

En cada viaje en grupo uno de los primeros consejos que le damos a los viajeros es: “menos es más”, así que aquello que duden en llevarlo, lo descarten.
En mis primeros viajes sinceramente me llevaba algunos “por las dudas”, y después sin quererlo cargaba más de la cuenta. Luego empecé poco a poco a reducirme y a viajar liviano, cambié mi mochila por una mucho más chica y siempre estaba cómoda para el movimiento. Pero hay una enseñanza más allá que la de llevar la menor carga posible, y es que realmente no necesitamos tanto para estar bien. De hecho, cuanto menos cosas tenemos, creo que estamos mejor. Al viajar eso se hace sentir. Con tu mochila que te acompaña liviana y con los elementos prácticos necesarios, es suficiente. Entonces, ¿por qué tenemos tantas cosas en casa? ¿por qué acumulamos tanta ropa, tantas cosas que literalmente no usamos? Te recomiendo comenzar a simplificarte, hasta incluso regalar o donar lo que no uses, te va a dar un aire liberador.

7-Puedes cambiar tus hábitos.

Al cambiar de cultura, tus hábitos también van a verse proclives a comenzar a cambiar. Tal vez caminar tanto por una ciudad te haga darte cuenta de lo bien que te hace realizar ejercicio y comiences a hacerlo más seguido al volver a tu casa. O puede que comiences a desayunar algo diferente y te guste para incluirlo en tu rutina, y a comer cosas distintas y te sientas bien. De hecho a mi me pasó que en Colombia todos los desayunos eran con huevos (revueltos, omelette, etc) y empecé a desayunar huevos. También el deporte se acrecentó mucho en mi vida gracias a los viajes. Practicar algo de ejercicio siempre suma para un viaje (y para todo), si tienes que correr un tren (me ha pasado muchas veces :P), o si quieres recorrer mucho los lugares. Algo que he cambiado al viajar también ha sido que me levanto más temprano. Al haberme levantado tanto a horas de la madrugada en los viajes, ¿por qué no seguirlo haciendo y tener un día más productivo también en mi rutina?
He conocido gente que viajando ha decidido dejar de fumar por ejemplo, o que ha cambiado para mejor sus hábitos de comida a más sanos. Así que ya sabes, si viajas, puedes tener ese nuevo espacio para dejar atrás viejos hábitos que ya no te suman.

Caminata Ciudad Perdida, Colombia

Estos son solo algunos de los motivos por los que recomiendo viajar como un cambio profundo que puede realmente significar un antes y un después en la vida de las personas. La experiencia positiva y enriquecedora que puedes decidir regalarte te está esperando ahí afuera, solo queda que des ese paso y te lances con todos tus miedos y dudas, aún así, a la aventura. ¡Adelante! Es momento de «salir de tu pecera».

¿No quieres viajar solo ni con un paquete turístico? Aquí te invitamos a vivir viajes en grupo para “salir de tu pecera” y viajar como un viajero.

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